Las 14 Aldeas de Fuente Obejuna
Alcornocal
Puerta de entrada a la dehesa, Alcornocal custodia la legendaria Encina Milenaria y es hogar del famoso «Tesorillo» romano. Un rincón donde la historia se funde con la sombra de los alcornoques centenarios.
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Argallón
Conocida por sus impresionantes peñascos y su emblemática fuente de cuatro caños, Argallón respira la esencia de los antiguos canteros y mineros en un trazado de calles llenas de carácter.
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Cañada del Gamo
Un santuario de biodiversidad donde el silencio del valle solo es roto por el sonido de la naturaleza. Sus casas blancas se asoman a una de las zonas de mayor riqueza ecológica de Fuente Obejuna.
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Cuenca
A 715 metros de altitud, Cuenca es el paraíso de la caza mayor y un ejemplo de arquitectura rural preservada. Un balcón natural hacia el horizonte infinito de Sierra Morena.
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El Porvenir
Nacida al calor de la minería e industria, su trazado hipodámico y la enigmática «Mina de la O» narran el pasado industrial más vibrante del término municipal.
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La Cardenchosa
Tierra de panaderos y leyendas textiles ligadas a la «cardencha». Su histórico Pilar de Abajo y sus dehesas de encinar la convierten en una parada obligatoria para los amantes de lo auténtico.
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La Coronada
La aldea con mayor población y vitalidad, presidida por su imponente iglesia y un fuerte sentido de comunidad. Un núcleo vibrante que late con fuerza propia en el corazón de la sierra.
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Los Morenos
Pequeña, acogedora y llena de paz. Su famosa Fuente de San Antonio es el epicentro de una aldea que ha sabido conservar la esencia de la hospitalidad serrana en un entorno idílico.
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Los Pánchez
La Aldea del Pan por excelencia. Sus eras empedradas y su histórica Fiesta de la Trilla mantienen vivo el legado de los cereales y la tradición artesana en un entorno de piedra y sol.
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Navalcuervo
Famosa por su hospitalidad y sus ricas dehesas, Navalcuervo es un remanso de tranquilidad donde la vida transcurre al ritmo de las estaciones en una perfecta armonía con el medio serrano.
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Ojuelos Altos
La aldea del Meteorito de 1926. Un lugar con una historia cósmica y espiritual única, donde la devoción a su Cristo y la pureza de sus cielos la hacen inolvidable.
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Ojuelos Bajos
Famosa por su «paradoja de altitud» y sus tesoros del barroco sevillano. Un enclave donde los manantiales de agua y las leyendas de tesoros árabes marcan su identidad.
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Piconcillo
Tierra de minas y uranio, custodiada por el legendario Cerro del Castillo. Un rincón con un pasado industrial vibrante y una herencia rociera que se vive con pasión.
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Posadilla
La encrucijada del sur. Hogar de un magnífico Museo Etnográfico y heredera de un legado hebreo fascinante que aún se respira en sus nombres y calles.
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