Ojuelos Bajos

Muchas de sus viviendas han sido reformadas, principalmente por los naturales de Ojuelos Bajos que se hallan fuera de la aldea por motivos de trabajo o familiar, y vuelven cada año en el verano, para disfrutar de sus antigüos hogares con la mayor comodidad posible durante el periodo de vacaciones. Personas que no olvidan su patria chica y la visitan cada año, con lo que demuestran el amor a la tierra que los vio nacer, a pesar de las distancias que hoy los separan.

De ella cabe resaltar su Iglesia de San Isidro.