Casa Cardona (Palacete Modernista)
Imagina pasear por las calles de un clásico pueblo cordobés y, de repente, encontrarte con un espectacular palacio de curvas imposibles, vidrieras de colores y una exuberante decoración floral. Eso es la Casa Cardona, nuestra gran joya que rompe todos los esquemas arquitectónicos tradicionales.
Construida entre 1905 y 1908 según el proyecto del arquitecto Adolfo Castiñeyra, esta maravilla nació como una declaración de amor. El hacendado Pedro Celestino Romero del Santo la levantó para su esposa, María Manuela Díaz de Morales. Aunque a lo largo de su historia pasó por varias manos e incluso fue donada durante la Guerra Civil, hoy en día es de titularidad municipal, un espacio público del que todos podemos disfrutar. Por su incalculable valor, en 2004 fue declarada Bien de Interés Cultural.
El Modernismo en cada rincón
Lo que más te va a sorprender de este palacete es que su estilo modernista no es solo un «adorno» pegado a la fachada. Afecta a toda su estructura. Te invitamos a fijarte en cómo predominan las formas curvas y la naturaleza esculpida en piedra: hojas, tallos y flores enmarcan puertas y ventanas como si cobraran vida.
El rincón que seguramente acapare todas tus fotografías es su famosa Rotonda-Mirador. Situada en una de las esquinas, esta gran torre cilíndrica de dos pisos destaca por sus imponentes ventanales acristalados con vidrieras multicolores, arcos elípticos y una fascinante decoración exterior donde florecen girasoles labrados.
Un vistazo al interior
Al cruzar sus puertas, el palacio te recibe con una elegante escalera de tres tramos. Fíjate bien en su barandilla: luce el clásico «latiguillo» de hierro forjado tan característico del movimiento modernista. En la primera planta, si observas con atención, aún podrás intuir las pinturas murales originales que un día decoraron sus amplios salones.