Los Pánchez

Aldeas de Fuente Obejuna

Los Pánchez

Introducción

Los Pánchez es, sin duda, una de las aldeas más singulares y acogedoras de Fuente Obejuna. Su enclave en la dehesa de «La Herradora» le otorga un paisaje de encinas y jarales inigualable.

Famosa por su Fiesta del Pan, la aldea conserva un aire rústico y auténtico. Sus calles tranquilas y su patrimonio etnográfico la convierten en un destino imprescindible para quienes buscan el sabor de lo tradicional en el Alto Guadiato.

«Donde el aroma a pan recién horneado se mezcla con la historia de sus eras empedradas en el corazón de la dehesa.»

De «Panchas» a Los Pánchez

La historia del nombre es fascinante. En documentos de 1546 se cita como el «Cortijo de los Panchas», apellido de los moradores originales de estas tierras.

A lo largo de los siglos, la denominación evolucionó de Panchas a Panches y finalmente a Los Pánchez. Es un topónimo único en España, nacido del arraigo de una familia que dio identidad a este rincón fronterizo.

Patrimonio: Las Eras

Uno de los mayores tesoros etnográficos de la comarca son las Eras de Los Pánchez. Situadas en el punto más alto (729 m), destacan por su pavimento de cantos rodados formando artísticos diseños circulares y cuadrados.

Construidas entre los siglos XVIII y XIX, servían para la trilla y el aventado del grano. Su diseño permitía aprovechar los vientos de la sierra para separar el cereal de la paja, una labor que se mantuvo viva hasta mediados del siglo XX.

Iglesia y Fuentes

La Iglesia de la Santa Cruz (1953) es el corazón religioso de la aldea, donde destaca la imagen de Santa Bárbara. En las dehesas circundantes, fuentes como la del Oro o la de Cimozanche han calmado la sed de pastores y vecinos durante siglos.

Llamativo es también «El Pozo», a la entrada de la aldea, con su brocal antiguo de piedra y mampostería, testigo de los tiempos en que el agua era el bien más preciado de la comunidad.

La Fiesta del Pan

Los Pánchez es mundialmente conocida por su Fiesta del Pan y Muestra de Artesanía en octubre. Los hornos de leña de la aldea se encienden para ofrecer el mejor pan artesano, elaborado como antaño.

La gastronomía se completa con las migas con torreznos, los productos de la matanza y la carne de caza. No faltan las gachas caseras, un manjar tradicional en Nochebuena y el día de los Santos.

Oficios de Antaño

La aldea fue famosa por la fabricación de adobes de tierra, tejas y ladrillos. Pero el arte más querido es el de la madera: maestros como Esmeraldo Orive elaboraban barreñas, bieldos y horcas en su taller frente a la iglesia.

Incluso se fabricaban carros de madera para las labores agrícolas, un oficio de precisión que requería una destreza manual hoy convertida en leyenda viva de Los Pánchez.

Huella del Pasado

Las dehesas que rodean la aldea esconden secretos de civilizaciones milenarias. Restos de origen árabe en la Casa de la Herradora y el ya desaparecido Obatón hablan de un pasado poblado y próspero.

Aún hoy, el suelo de Los Pánchez devuelve fragmentos de vasijas, monedas y piedras de moler, mudos testigos de quienes habitaron este paraíso de encinas siglos antes de que el primer horno de pan se encendiera.